
Hace unos días, como lo dije en mi entrada anterior, empeze a destetar a mi nena. No se si producto de esto es que Luciana está haciendo más rabietas que antes y no sé como controlarlas. Lo unico que atino hacer es mantenerme calmada y no dalre importancia, aunque los llantos y gritos alarmen y en ocasiones fastiden a los demás.
Creo que por el destete está más pegada a mi, no quiere estar con otra persona, solo conmigo.
Confieso que esta situación me irrita a veces, porque llevo mas de un año sin dormir bien, me despierto temprano y ella solo quiere estar conmigo, a media mañana ya estoy exhausta, pero aún así tengo que mostrar mi mejor cara y mi infinita paciencia. Adoro a mi hija y no quiero que su personalidad sea accidentada porque su mama que siempre fue muy paciente con ella ahora no le tenga paciencia y sea una niña mas gritando y pidiendo ayuda.
En cuanto a las rabietas tenía una noción de como controlarlas pero no sabía si era lo correcto hasta que entre a la enorme red que une, en mi caso, experiencias de todo el mundo y coincidi en que todo se puede si hay convicción y sin culpabilidad.
¿Cómo prevenir las rabietas?
Poniendo normas claras. No sirve decir “tienes que portarte bien”. Es muy ambiguo. Debemos especificar: "No se tiran las macetas al suelo, no se puede pegar a las personas, no se puede ..."
Fortaleciendo la autoestima del niño, proporcionándole amor, cariño, seguridad. Si el niño recibe mucha atención cuando está tranquilo, no necesitará recurrir a los berrinches.
Hablando de los sentimientos antes de que se lleguen a descontrolar. La tristeza y la rabia conducen a menudo a rabietas
¿Cómo manejar una rabieta?
A veces, la solución más sencilla es desviar la atención del niño
. Distraerle con un cuento, una canción, un baile, un juego. Es preferible algo divertido o sorprendente y, cuanto antes, mejor.
No dar importancia a la pataleta, no prestar atención al niño o salir de la habitación, suelen dar también buenos resultados, solo que a veces, es muy difícil.
Sea coherente. Si el niño sabe cuáles son los límites, no intentará luchar contra ellos. Recuérdele el límite. “Ya sabes que antes del almuerzo no se toman chocolatinas”.
Durante una rabieta, el adulto debe mantener la calma hablándole con suavidad pero con firmeza, tratándole con cariño pero sin dejar que el niño se salga con la suya.
Algunas veces hará falta contener al niño, sujetarle físicamente (por ejemplo, en el supermercado, no vaya a destrozar cosas, si se va a hacer daño o si golpea a otros). Mejor hacerlo sin hablarle ni mirarle y sujetándolo con firmeza. Cuando el niño se haya calmado, conviene que hablemos con él de las causas y explicarle sus límites (las normas familiares), sus expectativas (que las cumpla porque ya es mayor), sus sentimientos.
Algunas de estas cosas me han funcionado y otras aun no las he puesto en práctica. Se me hacen fáciles porque siempre he tratado a Luciana con muchisimo amor y no le he gritado, siemprele hable con cariño. Espero que estas pautas les uedan servir, mientras tanto yo seguire en la lucha.
Adriana Rodriguez, informando desde la comodidad de su casa y aprovechando el sueño de Luciana.


0 comentarios:
Publicar un comentario